Cuando una empresa necesita vehículos para desarrollar sus actividades, la decisión no termina en elegir una marca o un modelo. También es necesario considerar cómo se incorporarán esos vehículos, quién asumirá su mantenimiento, cómo se administrarán los seguros y qué ocurrirá cuando llegue el momento de renovarlos. En ese escenario, el renting de vehículos plantea una forma distinta de gestionar la movilidad: la empresa utiliza los vehículos durante un periodo acordado y concentra en una cuota periódica buena parte de los servicios asociados a su uso.
¿Qué implica contratar un servicio de renting de vehículos?
El renting de vehículos permite que una empresa disponga de unidades para sus actividades sin asumir el proceso de compra como propietario de los vehículos. El servicio se estructura mediante un contrato con un plazo determinado y una cuota periódica que puede integrar distintos conceptos relacionados con la utilización de las unidades.
La composición del servicio depende de las condiciones contratadas, pero puede contemplar diferentes aspectos asociados al uso cotidiano de los vehículos, como:
- Mantenimiento: comprende las intervenciones necesarias para conservar las unidades en condiciones adecuadas de funcionamiento durante el periodo contratado.
- Seguro: permite incorporar la cobertura correspondiente dentro de la gestión del servicio, según las condiciones establecidas en el contrato.
- Asistencia: contempla el apoyo ante determinadas incidencias que puedan presentarse durante la utilización de los vehículos.
- Gestión administrativa: reúne trámites y procesos relacionados con los vehículos para reducir las tareas que debe asumir directamente la empresa.
¿Por qué el renting para empresas cambia la forma de administrar una flota?
El renting para empresas modifica la relación de la compañía con los vehículos que utiliza para movilizar a sus colaboradores y desarrollar determinadas actividades. En lugar de concentrar la gestión en la adquisición de unidades, el modelo permite organizar la movilidad alrededor de su utilización durante un periodo previamente establecido.
Esto puede resultar especialmente relevante cuando los vehículos no forman parte de la actividad principal de la compañía. Una empresa puede necesitarlos para visitas comerciales, desplazamientos de personal o atención de operaciones, sin que administrar mantenimientos, seguros y otros procesos asociados tenga que convertirse en una función central de su estructura.
Desde esta perspectiva, el servicio permite trasladar determinadas tareas a un proveedor especializado mientras los responsables internos mantienen la capacidad de definir las necesidades de movilidad de la organización.
¿Cómo elegir los vehículos según las necesidades del negocio?
La composición de una flota debe responder a las actividades que realizará y no únicamente a las preferencias sobre determinados modelos. Antes de contratar un servicio de renting de vehículos corporativos, conviene analizar las características de los desplazamientos y las funciones que cumplirán las unidades.
Entre los aspectos que pueden revisarse antes de configurar la flota se encuentran:
- Tipo de actividad: las necesidades de un equipo comercial pueden ser diferentes de las de técnicos que transportan herramientas o personal que realiza desplazamientos frecuentes.
- Kilometraje previsto: conocer cuánto recorrerán los vehículos permite establecer una configuración coherente con la intensidad de uso.
- Cantidad de ocupantes y carga: el número de pasajeros y los elementos que deberán transportarse influyen directamente en el tipo de unidad necesaria.
- Periodo de utilización: la duración prevista de la necesidad debe guardar relación con el plazo del servicio contratado.
¿Qué ventajas ofrece reunir la gestión del vehículo en un mismo servicio?
Uno de los aspectos que caracteriza al renting es la posibilidad de concentrar diferentes servicios relacionados con el vehículo dentro de una misma solución. Esto modifica la forma en que se distribuyen las tareas entre las áreas internas de la empresa.
Para una organización, esta centralización puede traducirse en una gestión más ordenada de aspectos que deben atenderse durante todo el periodo de utilización. Entre ellos se encuentran:
- Seguimiento del mantenimiento: las intervenciones necesarias pueden gestionarse dentro del servicio contratado.
- Atención de incidencias: determinadas situaciones relacionadas con los vehículos pueden canalizarse mediante los servicios de asistencia establecidos.
- Administración de seguros: la cobertura forma parte de la solución según las condiciones acordadas.
- Planificación del gasto: una cuota periódica permite incorporar estos conceptos dentro de una estructura de costes previamente definida.
¿Qué ocurre cuando llega el momento de renovar los vehículos?
El ciclo de un vehículo corporativo no termina cuando deja de ser necesario para la operación. Cuando una empresa es propietaria de sus unidades, también debe decidir qué hacer con ellas al momento de sustituirlas, además de gestionar la venta o disposición correspondiente.
En un servicio de renting, la renovación se plantea de acuerdo con el periodo establecido en el contrato. Al finalizar, la empresa puede devolver las unidades bajo las condiciones pactadas y evaluar la incorporación de nuevos vehículos para continuar atendiendo sus necesidades.
Esto evita que la organización tenga que convertir la venta de vehículos usados en una tarea adicional de su gestión interna y permite planificar con anticipación los siguientes ciclos de movilidad.
¿Cómo puede adaptarse el renting a las necesidades de una empresa?
Las necesidades de movilidad pueden cambiar según la actividad de cada compañía. Una expansión, una nueva operación o un proyecto temporal pueden modificar la cantidad de vehículos necesarios, mientras que otros negocios pueden requerir una estructura más estable.
Por ello, al evaluar una solución de movilidad conviene considerar aspectos como:
- Duración de la necesidad: no todas las empresas requieren vehículos durante el mismo periodo.
- Cantidad de unidades: la dimensión de la flota debe corresponder con el número de colaboradores y actividades que necesitan movilidad.
- Tipo de vehículo: cada unidad debe responder a las funciones que realizará.
- Servicios incluidos: es necesario revisar qué prestaciones forman parte de la cuota y cuáles se gestionan por separado.
¿Qué papel cumple el proveedor durante el uso de los vehículos?
Durante el periodo de uso, el proveedor de renting cumple una función que va más allá de entregar los vehículos. Su responsabilidad comprende la coordinación de los servicios asociados al contrato, como el mantenimiento, el seguro, la asistencia y determinadas gestiones administrativas. De esta manera, la empresa no tiene que gestionar cada uno de estos aspectos de forma independiente mientras utiliza los vehículos.
En Arval acompañamos a nuestros clientes durante este periodo y gestionamos los servicios contemplados en cada contrato. Nos encargamos de coordinar aspectos relacionados con el mantenimiento, el seguro, la asistencia y otras necesidades vinculadas con los vehículos, de acuerdo con la solución contratada.
Nuestro objetivo es que las empresas puedan contar con una gestión centralizada de sus vehículos y dedicar menos tiempo a tareas administrativas relacionadas con su uso. Así, desde Arval acompañamos la movilidad de nuestros clientes durante el periodo contratado, adaptando el servicio a las necesidades que hayan definido para su flota.
El renting de vehículos dentro de la planificación corporativa
La movilidad empresarial tiene relación con distintas áreas de una organización. Los vehículos intervienen en las actividades diarias de los colaboradores, generan gastos recurrentes y requieren atención durante todo su periodo de uso. Por eso, contratar el renting de vehículos dependerá de factores como el tipo de actividad, la cantidad de unidades, el kilometraje, el plazo y los servicios que la empresa necesite contratar.
Simplifica la movilidad de tu empresa y accede a soluciones de renting de vehículos adaptadas a tus necesidades. Visita nuestra página web dando clic aquí, llámanos al (+51) 947 485 460 o (+51) 947 485 366, o escríbenos a infoperu@arval.pe. También puedes visitarnos en Calle Dionisio Derteano Nro. 184 Int. 1601 - San Isidro. Arval, movilidad inteligente para tu empresa.